domingo, abril 09, 2006

Kong: La octava pesadilla tecnológica




Aún recuerdo ese día cuando ví por primera vez "King Kong". Fue en la televisión, en esas épocas en donde aún la familia entera se sentaba junta a disfrutar de un programa. Me impactó mucho el realismo de esa película - que ahora sé que fue realizada en 1976 - y cómo al final, uno termina identificándose con en Rey. Ante la versión del 2005 sentí también miedo, miedo de ir al cine y desencantarme con la propuesta moderna. Los rodajes de hoy en día que nos envían masivamente desde gringolandia son pésimos, y se preocupan tanto por lo espectacular que se olvidan que los efectos visuales son parte de su trabajo, y no el fin. Pero un amigo mío me insistió en ir a verla, y me convenció que valía la pena darle una oportunidad.

Cometí la debilidad de ir, y ahora me arrepiento, ya que sólo he podido derramar ira y cólera por mis poros desde ese día.
La gran ironía la encuentro aquí: la tecnología se ha desarrollado a tal punto que los cineastas persigen 'realismo total' en sus películas. Tienen que hacer todo lo espectacular creíble, y poseen hoy en día las herramientas necesarias para quedar bastante satisfechos. En King Kong 2005 no hay excepciones y de ahí que contemplamos escenas tan espectaculares como el enfrentamiento que sostuvo contra tres dinosaurios. Pero en detalles estúpidos, todo el realismo se va por el lavadero. Conversemos.

Un grupo de hombres llega a una isla y ven un grupo de dinosaurios... si, ¡dinosaurios! ¿Quién ha visto en su vida uno de esos extintos animales? Pero en Kong 2005... nadie dice nada, ¡NADA! Por lo menos dénme un "Woooh!", o unas líneas en donde alguien tiene la brillante idea de capturar uno. No, deciden llevarse un gorila gigante. ¡Se hubiesen llevado un par de dinosaurios y hubieran hecho más dinero! En la versión 1976 existen otros animales "fantásticos", pero ninguno de los exploradores vé animal alguno excepto a Kong, y por eso deciden llevarse esa rareza. Lógico.

Kong enfrenta tres reptiles carnívoros, y su gran fuerza esta demostrada por su despliege de puñetes, empujones, levantamiento de una gran roca y su tremendo poder de sobrevivencia al sostenerse con un solo brazo de caer a un precipicio, con la figura femenina en una pata y un dinosaurio que lo muerde de ese misma miembro para evitar su inevitable caída. Estamos todos de acuerdo: Kong es una bestia fortachona. Pero, cuando atravieza la puerta principal de la tribu en busca de su amor platónico, no más de un docena de hombres se las ingenia en detenerlo totalmente con unas cuerdas, y luego viene un red que es soportada por dos piedras de mediana proporción - proporción Kong. ¿Qué pasó?

Regresemos a la escena del "Street fighter: Kong Vs Dinosours". Si contamos los escandalosos mordiscos que recibe de esas tres mandíbulas andantes, son seis, además del detalle que uno de esos dinosaurios cuelga de una de sus patas tras morderla firmemente. Pero nuestro pelucón protagonista sale victorioso y abandona el esenario sin problemas, junto a la dama de sus sueños. La ridicules: cuando capturan a Kong, lo inmovilizan con un arpón... si, uno solo, en la pata izquierda. El pobre Kong se retuerce de dolor... ¿a quién quieren engañar? Que manera más barata de esbozar una captura de un animal que nos ha probado tener músculos de acero. ¡BUUuuu!

A esto hay que agregar que practicamente no existe una construcción progresiva - afectiva entre bestia y dama. Señores, vean la versión de 1976 y sabrán inmediatamente de qué estoy hablando. Incluso, el Kong 2005 es retratado como un animal de revancha y quizás negativo (cada vez que ve al escritor que rescata a la dama, Kong se enfurece e incluso lo persigue a matar). Nuestro antiguo Kong no hizo nada negativo, salvo defenderse y deambular perdido por la ciudad - el tren lo hace pedazos en busca de su amada imposible. Su actitud es otra.
Somos presas de "espectacularismos", y nos olvidamos de la historia. George Lucas es un claro ejemplo de la tentación del abuso tecnológico, y caer en ella.

Esta película debió haber quedado en mi lista de "nunca ver" - si, tengo una de esas listas que preocupantemente crece cada año. Y cada vez que veo a mi amigo, le sonrío diabólicamente.

1 Comentarios:

Anonymous Anónimo Dijo...

interesantes observaciones...

11:19 p. m.  

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